-Hermosa.....¿algún día irás a ver a tus padres?- Me preguntó Joe, ya llevábamos varios días en la ciudad y yo no había tenido el valor suficiente de ir con ellos, eso significaba enfrentarme al tormento de las personas que jamás fueron mi familia.
-No lo sé Joe, creo que aún no estoy preparada, siento que si lo veo explotaré y no creo que sea bueno...además de todo de lo que me he enterado y lo que he pasado no sé si es bueno- Suspiré, por ellos no tuve de nuevo contacto con nadie de la familia Jonas y al fin al cabo Ian había estado de acuerdo al final al enterarse del secreto.
-Lo sé hermosa, estaré contigo para lo que necesites- Me abrazó por detrás y depositó un beso en mi mejilla.
-Gracias Joe, no sé que haría sin ti- Sonreí, volteé y unimos nuestros labios. No me podía despegar ni un segundo de él porque era una eternidad, se había convertido en mi fortaleza, en lo que necesitaba para sobrevivir, jamás pensé que estaría tan enamorada de una persona, pero así era. Estaba muy feliz, tenía una vida normal, pero a la vez con riesgos y peligro, lo cual amaba. Y aunque sé que ellos aún tiene algo oculto que no me quieren decir prefiero dejarlo así por ahora...me siento protegida al lado de Joe, así que prefiero no pensar en ello.
-La cosa sería que haría yo sin ti...moriría. Bueno casi- Rió, a veces era mejor buscarle el buen lado a las cosas, y así era más fácil llevarlas.
-Hey chicos! Ya nos vamos ¿vienen?- Nos preguntó Nick, irían al cine todos.
-Si claro, ahora vamos- Respondí y Joe me tomó de la mano. Fue una gran noche donde todos estuvimos juntos. En la estadía aquí han reconocido a los chicos y hasta a mí! Pueden creerlo, soy algo así como una mini-celebridad después de grabar con los Jonas, aun no entiendo como siendo vampiros aún pueden llevar una vida tan normalmente anormal...Decidí que al día siguiente iría a casa de mis padres, terminaría con todo de una buena vez.
~~Next Morning~~
-¿Lista?- Preguntó Joe antes de timbrar, él me había acompañado lo cual era un alivio para mí, no puedo sola y eso lo tengo muy en claro, no quiero derrumbarme de nuevo, ahora todo parece estar bien y no quiero que acabe.
-Sí- Sonreí con un poco de nervios, después de tocar esperamos unos segundos antes de que abrieran, fue mi madre quien abrió.
-Buenas tardes señora- Saludo Joe primero ya que de mi boca no salía sonido alguno.
-Hola Madre- Dije por fin, en un tono frío, pero no podía esperar que la saludara con toda la alegría del mundo.
-____, Joe ¿qué hacen aquí?- Preguntó sorprendida.
-Vengo por algunas cosas de Ian y mías que no alcance a llevar antes de mi mudanza- Respondí sin mucha importancia a su mirada.
-Bueno, sigan- Ella no estaba utilizando el tono que solía usar conmigo, era un poco más cálido pero a la vez tan opaco y triste.
-Gracias, procuraré no demorarme- Siendo así subí las escaleras sin ni siquiera saber si Joe estaba siguiéndome o si se había quedado con mi madre, quería terminar con ello lo antes posible.
Primero entré a mi habitación, saque las pocas cosas que quedaban, estaba intacta, tal y como la recordaba.
Después entré a la de Ian, al dar el primer paso no pude evitar soltar una lágrima, el recuerdo aún estaba ahí y al parece jamás se iría, aún me dolía tanto su partida, ya había pasado mucho tiempo desde aquello, más de un año pero parecía como si hubiera sido ayer. Caí en el piso de rodillas con una de sus camisas, mis ojos estaban llenos de lágrimas, de pronto sentí unos brazos al rededor mio, sabía perfectamente de quien era sin necesidad de voltearlo a ver.
-Princesa ¿estás bien?- Me preguntó Joe con la voz entrecortada, sabía que a él también le afectaba en cierta forma, era su amigo y él ni siquiera pudo despedirse de él.
-Lo extraño mucho- Rompí mucho más en llanto, escondí mi cara en su pecho mientras miles de lágrimas caían sin césar, él me abrazó todavía más, se encontraba de rodillas junto a mí. Levante un poco mi cara y pude ver que en sus hermosos ojos habían lágrimas.
-Yo también lo extraño mucho, fue como uno de mis hermanos- Dijo limpiándose algunas sin mucho éxitos pues estas volvían a salir.
-¿Por qué se tuvo que ir, por qué él?- Lloré en su pecho como jamás lo había echo antes, como hubiera querido que cuando pasó todo Joe hubiera estado a mi lado para ayudarme, pero no, en aquel momento estaba sola, pero no quería volver al pasado, pero era tan inevitable.
-Sé que la vida no es siempre justa pero piensa, él está en un lugar mejor ahora y debe de estar cuidando de ti y no le gustaría que estuvieras así- Me dijo ya un poco más calmado.
-Lo sé- Nos limpiamos las lágrimas y terminamos de recoger las cosas. Después bajamos con todo, mi madre nos esperaba en el inicio de las escaleras.
-Es todo, ya nos vamos- Le dije, cuando iba a seguir me detuvo.
-HIija...yo lo siento- ¿qué era lo que escuchaba en su voz? ¿culpa?
-¿Por qué?- Pregunté confusa.
-Por todo, no he sido la mejor madre del mundo- Dijo con la cabeza baja, pero ya era muy tarde para eso y ya no me interesaba escuchar sus palabras.
-Mira madre, ya no me interesan tus palabras, ahora tengo una nueva vida y créeme que está muy lejos de ustedes dos, el arrepentimiento ahora no sirve conmigo, es demasiado tarde- Dije firme, hasta a mí me dolía, pero las cosas eran así.
-Pero hija...- La interrumpí -Nada, el que mi padre no esté aquí, no sé por qué, no significa que ya puedas hacer el papel de madre arrepentida- Su cara se tornó pálida, creo que fue una verdad dura para ella, siempre actuó como mi padre le decía y ahora que él no estaba presente con ella pues ahora si podía ser la madre buena con su hija, pues no!. Joe me miraba sorprendido, pero él sabía que lo mejor no era meterse en esto pues él no sabía mucho como eran las cosas, lo entendía.
-Eso no es verdad- Dijo ofendida.
-Claro que sí madre, igual ya lo acepte, ahora es hora de que lo hagas tú. Por ahora sigan ustedes dos con su vida como siempre lo han echo y hagan de cuenta como siempre que yo no estoy- No podía seguir ni un segundo ahí, así que sin dejarla decir nada más, salí los más rápido de ahí, seguida por Joe, me ayudó a subir las cosas al auto y emprendió camino. Era como un adiós a mi pasado, y esperaba no tener que decirle "hola" de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario