© A Diary Of Life

© A Diary Of Life
We Are Falling In Love

viernes, 3 de mayo de 2013

Capítulo 21: No es un adiós, es un hasta pronto.

Un malévola risa inundó mis oídos entre el golpear de las gotas con el piso. Me estremecí y me paré. Volteé para saber de quién era, a pesar de saber ya la respuesta. Daniel me miraba sonriente a algunos metros de mí. Me había separado de Joe, sabía que yo era tan débil como cuando murió Ian.

—Muy bien, muy bien—Rió un vez más. —Has cumplido con la mayor parte de tu trato—Dijo y se acercó un poco a mí. Yo casi me abracé a mí misma. Di un pequeño paso atrás. Me sentía como un pequeño cordero, solo, tratando de huir del zorro.

—Sí, y espero que tú cumplas con la tuya—Trataba de mantener la compostura. Debía ser fuerte. Una vez más, la vida jugaba conmigo, quitándome de nuevo lo que me hacía feliz, pero no podía dejar que me derrumbara. Aunque me preguntaba...¿ A caso ya no debía ser hora de morir y ya?

—Por supuesto, querida. Sólo lo último. Tu sangre—Noté el brillo de excitación en sus ojos. Me asusté. Estaba segura que había mucho más del "Tu sangre" Estaba preparada para que viniera, a decir verdad, ya no importaba mucho sin Joe.

Se acercó peligrosamente a mí. ¿Bebería de mí allí mismo? Fruncí el ceño. La lluvia se había empezado a detener, pero estábamos cubiertos por una capa de neblina, mi respiración era agitada y se podía notar fácilmente, por el vapor que salía de mi boca y nariz. Aquel mismo que años atrás, cuando era una niña pequeña, me hacía jugar.

—No pequeña, no beberé de ti aquí. No será sólo una pequeña mordida, necesito más que eso—Lo temía, pero como había dicho antes, estaba preparada porque me lo esperaba. Tal vez no tan específicamente. Él se acercó aún más a mí, yo seguí dando pequeños pasos hacía atrás. El miedo se estaba empezando a apoderar de mí. Era un sacrificio que tenía que hacer, como el que Ian hizo por mí. Pero aquel hecho no detenía los rápidos latidos de mi corazón. —No huyas de mí, pequeña—Dijo con voz ronca. Sus ojos estaban negros como la noche, las venas brotadas al rededor de ellos eran inimaginables, y los blancos y largos colmillos que ahora mostraba, me ponían nerviosa. Pero no era la primera vez que veía esa imagen, tiempo antes, Joe había reaccionado así en algún momento, sólo que él trataba de no hacerme daño y de que yo no lo notara, en aquel tiempo. no sabía sobre todo aquel mundo sobrenatural.

Por un momento creí que todo al rededor se convertía en tinieblas, y casi solté un gemido. Pero era sólo la paranoia del hecho que estaba viviendo. Tenía que permanecer, era el trato, ciertamente. Antes de que yo lo notara, había aprisionado mi cabeza con su mano, fuertemente, tenía su cara a escasos centímetros de la mía, no quería lo que pasaría a continuación, me besaría, pero no estaba dispuesta a permitirlo, eso no era parte del trato.

— Aléjate de mí—Exigí, casi con un hilo de voz. Con mis manos traté de empujar su pecho, pero era caso omiso, él era mucho más fuerte que yo. —Y deja llamarme pequeña. No tienes el derecho de hacerlo—Gruñí. Odiaba su demostración de "cariño"

Gruño y poseyó mis labios. Yo sollocé y trate de empujarlo. Tenía más miedo que nunca. Me estaba haciendo daño, era brusco y sentí como mis labios empezaban a sangrar. Con una mano tenía mi cabeza y con la otra, sostenía mi espalda, apretándome hacía él, me hacía más daño aún, estaba utilizando su fuerza sobrehumana, y casi sentí sangrar allí también. Golpeé su pecho con mis puños, pero no funcionada. ¿A caso no se suponía que ningún ser sobrenatural me podía hacer daño? Tal vez él era diferente, al ser el vampiro mayor. Más lágrima empezaron a caer por mis mejillas.

Cuando me soltó, caí de nuevo en el prado. Él sonrió con malicia. Lo odiaba, lo odiaba tanto. Llevé mi mano temblorosa a mis labios, sangre brotaba de ellos. Miré a mi al rededor y me rompí. Joe y Demi nos miraban, no podía descifrar cuál era su expresión. Me quedé helada, mi mirada se conectó con la de Joe, quería correr hacía él, que me protegiera, pero eso no pasaría.

—Que lindo. El ex-novio y la brujita, reunidos para ver por última vez a la chica—Dijo Daniel con más malicia que nunca. "Última vez" Odiaba escuchar eso, odiaba pensar en aquellas dos palabras.

—Déjala—Dijo Demi con furia. Casi quise gritarle que se fueran. Pero de mi garganta no salían más que silenciosos sollozos. Daniel rió, casi podía saborear lo que les diría. Les confesaría nuestro pacto y lo haría de la forma más hiriente posible para ello, para que sintieran culpa y dolor. Me tomó fuertemente de un brazo y me paró.

—Lo siento, chicos. Ella me dio su palabra y lo hecho, hecho está—Dijo con frescura. Casi victorioso.

—¿De qué hablas?—Preguntó Joe. Su voz era fría y llena de furia. Mi corazón dio un vuelco y quería romperme a llorar.

—Sencillo. Yo me alejaré de ustedes, estarán seguros de que nadie les hará daño, los dejaré en paz. Siempre y cuando, ____ haya cumplido su parte del trato. Y va bien. Los primero, terminar con Joe—Vi un destello de dolor en los ojos de Joe. Bajé la cabeza y algunas lágrimas resbalaron. Daniel la levantó bruscamente. —Y lo siguiente, es algo de su sangre. O tal vez... Mucha. El beso, sólo era un pequeño anexo de mi autoria, quería saborear su labios, pero su cooperación es nula, pero debo decir que ha sido de mi provecho.—Joe me miró afligido, con dolor. Demi permanecía estática, no sabía qué hacer o decir. Tal vez se sentía impotente, como yo. Nadie decía nada, era un escena extraña. Era un parque realmente solitario, no había ni una sola persona además de nosotros. —Saben... Ya que me encanta su drama, les dejaré unos minutos de despedida. Hagan con ellos lo que necesiten, después, no la verán más.—Se alejó de nosotros, pero estaba segura que nos vigilaba, y en alguna parte, más de sus secuaces lo hacían, escondidos.

Joe se movió rápidamente hacía mí. Me tomó en su brazos y me sostuvo, se aferró a mí y yo a él. La sensación era casi irreal.

—Perdóname Joe—Dije sollozando en su pecho.

—No hay nada que perdonar pequeña. No puedo dejar que hagas eso por nosotros. No puedo—Nos separamos un poco para vernos a la cara. Él tenía lágrimas en sus hermosos ojos avellana.

—Lo siento, Joe. No hay nada que hacer. Di mi palabra, y un trato es un trato. Te amaré por siempre, recuerdalo—Él me tomó delicadamente de la cara y unió nuestros labios. Necesitaba de él, más que del oxígeno. Deseaba que el beso fuera eterno, deseaba que se pudiera poner "Y vivieron felices para siempre" Pero jamás habría un final. Nos separamos, y con la mirada, dijimos todo. Abracé a Demi y le dije algunas palabras en el oído, pero creo que Joe escucho.

—Es hora—Reapareció Daniel. Mi corazón se rompió.

—Te recuperaré, lo juro. Esto no es un adiós, es un hasta pronto—Me dijo Joe, me dio un último beso. Quedo con algo de mi sangre en sus labios. Y lo último que vi fue como la lamía en su juramento.

sábado, 30 de marzo de 2013

UN BLOG PARA SEGUIR!

HOLA!!! Hace algunos días en un comentario me dejaron este blog y debo decir que quedé enamorada. Enserio se los recomiendo. Se llama ALAS ROTAS y su creadora es Stephany Owen! Amo como escribe y de verdad es un blog genial. Aquí les dejo su link → http://stephtentacion.blogspot.com/ ←

miércoles, 13 de febrero de 2013

Capítulo 20: Un último beso, un último adiós.

Dios!!! ¿Qué pasaría ahora? Sabía cuál sería mi elección desde ya, sólo que trataba de negarmelo, sería doloroso, pero tenía que hacerlo, un sacrificio. Después de llorar y llorar e ignorar los llamados que provenían de los chicos, me quedé dormida.

Al despertar mis ojos estaban hinchados y la cabeza me dolía a horrores. Me levanté y organicé un poco la cama ya que ni había dormido dentro de las cobijas. Me di una larga ducha, trataba de creer que todo aquello era una pesadillas, como las que tenía cuando Ian murió, o cuando conocí a la familia Jonas. Pero no! Esto era la fría realidad. ¿Qué hice yo de la malo en la vida? ¿Acaso era mejor que fuera yo quién muriera para que todo estuviera bien? ¿Muerte? ¿Mi muerte? ¿Era esa la solución?
Quite aquellos pensamientos de mi cabeza por algunos segundos y salí de mi habitación tratando de hacer el menor ruido posible, necesitaba salir de allí para poder pensar....en la decisión que ya estaba tomada.

Al abrir la puerta principal, una voz me detuvo.

—¿A dónde vas?—Preguntó! Mi**da! Era la última persona que necesitaba ver ahora.

—Necesito salir—Respondí tratando de evitar un quebramiento en mi voz.

—Primero necesitamos hablar ____, todos estamos muy preocupados por ti—Respondió con cierto todo de preocupación, mezclado con furia y tristeza.

—Joe tiene razón, todos estamos preocupados por ti—Apoyó Demi. ¿Estarían también Kevin y Nick detrás mío?

—Estoy bien—Volteé para verles la cara, y sí, estaban ellos también. —Sólo no puedo hablar ahora—Volteé de nuevo y antes de que pudiera tomar de nuevo el picaporte de la puerta, Joe estaba enfrente mío con expresión seria.

—No! Tenemos que hablarlo ahora! No es un juego que podemos dejar para después—Espetó con seriedad. Sí, ahora tenía que hablar, pero ¿cómo lo haría?

—Bien—Todos caminamos hacía la sala principal. ¿Cómo les diría? ¿Cómo le diría a Joe? ¿Debo decirles el trato? o ¿Sólo cumplirlo y no dejar que ellos sepan?

—Escuchamos—Mencionó Kevin con sus ojos verdes brillando sobre mí.

—Chicos...—Estúpido nudo en mi garganta. —mmm...—No salían las palabras de mi boca. —Yo...yo sólo quiero decirles que gracias por todo...pero primero necesito hablar con Joe a solas—Todos me miraron sorprendidos, pero asintieron y nos dejaron solos. Ay Ian! Ayúdame! Dame fuerzas para poder enfrentar esto, dejar ir a Joe, lo amo, pero es por su seguridad, para que esté bien...si mi muerte es la solución para todo, que así sea, pero no la de nadie más.

—¿Qué sucede?—Preguntó un poco inseguro. Oh Joe! ¿Qué haré para vivir sin ti? Creo que cuando te deje ir, mi muerte será inmediata, tal vez no de cuerpo, pero si de alma.

—Joe....—No! Mi voz no se puede quebrar, no ahora! Debo ser fuerte. —Joe yo...te agradezco todo lo que has hecho por mí. No sé dónde estaría ahora si tú no hubieras aparecido en mi vida...pero—Dios! Mi corazón se apretujaba de dolor, creo que hasta él podía escuchar los latidos de mi corazón perfectamente...bueno sé que lo hacía....es un vampiro. —Pero....lo nuestro no puede continuar. Yo....yo he complicado demasiado sus vidas, sé que estaban mucho mejor antes de que yo llegara, sin complicaciones, sin nada. Joe....ter...ter...terminamos— Dios ¿estás ahí? Creo que jamás fui muy entregada a la fe, lo era, sí, pero antes de la muerte de Ian. Necesitaba fuerzas, pero creo que ya estaba demasiado agotada mentalmente.

—¿De qué hablas? Mi vida sin ti no es nada!!! Más allá de los últimos eventos que han pasado, prometimos enfrentarlos juntos. Sé que soy un poco controlador, pero es porque no te quiero perder, eres lo que más amo en la vida—Pude ver un destello de miedo en sus ojos, en sus hermosos ojos avellanas que me enamoraba cada día más.

—Joe, lo siento. Pero es mi decisión final—Luchaba contra las lágrimas que buscaban escapar de mis lagrimales.

—No ____! Tú no me puedes dejar! ¿Qué paso con el "juntos lo haremos"? —Me preguntó con tristeza. Sí..¿qué paso con eso? ¿Había quedado en el aire? Yo misma, siempre había odiado las promesas rotas...y ahora estaba rompiendo una.

—Lo siento Joe, pero a veces no todo lo que decimos se puede cumplir—Espeté.

—¿Ya no me amas?—Jamás creí ver a Joe con aquellas preguntas, siempre me imagine yo haciéndolas, él dejándome por no ser suficientemente buena, por ser insegura y por ser un augurio en su vida....pero no! Era yo quien lo dejaba, y no por distintas razones. Él a pesar de  ser un vampiro, era un chico grandioso, y yo no era lo suficientemente buena para él, no era lo suficientemente fuerte para luchar contra Daniel, no era lo suficientemente fuerte para luchar por nuestro amo. Era insegura, siempre lo fui, jamás tuve demasiada confianza en mí misma, pero cuando esta se estaba depositando poco a poco en mí, llegan los problemas y tengo que abandonar a la fuerza de mi vida. Arrancarme el corazón de la peor manera.

—Joe...yo te amo más que a mi vida y siempre lo haré, pero es lo mejor para los dos— MENTIRA! Gritó mi subconsciente! No era lo mejor para mí, pero si para él.

—No! No es lo mejor para los dos! Puedo escuchar los latidos de tu corazón y sé que estás mintiendo y muriendo tal como yo lo estoy haciendo ahora— Coloco su frente junto la mía y ambos empezamos a llorar.

—Joe...lo siento! Pero tengo que hacerlo. No me odies por favor—Supliqué.

—No! Por favor no termines lo mejor que me ha pasado en la vida. Tú eres todo para mí—Mi corazón se rompía en miles de pedazos.

—Tú también eres lo mejor que me ha pasado, pero por ser lo mejor te tengo que dejar ir. Mereces alguien mucho mejor que yo. Soy sólo un desastre. TE AMO JOE! RECUERDALO SIEMPRE! TE AMO—Le di un último beso de adiós y me fui corriendo! ESTABA LLOVIENDO! Jamás había llovido aquí desde que llegue....corrí y corrí hasta perder todo el vecindario de vista....hasta perder de vista mi corazón.

Llegue a un parque y caí de rodillas en el prado. La lluvia escondía las lágrimas que caían como ríos en mis mejillas. Me sentía a morir... un último beso, un último adiós.

miércoles, 9 de enero de 2013

Capítulo 19: ¿Trato?

Ambos nos quedamos dormidos, al despertar algunos rayos de sol entraban por la ventana directamente a nuestra cara, ella aún estaba dormida, parecía un ángel, con todas sus fracciones relajadas, poco a poco fue abriendo aquellos hermosos ojos que me volvían loco.

—Buenos días princesa—Salude dándole un dulce beso en sus labios. 

—Buenos días hermoso—Me sonrió y se aferró más a mi pecho. Habíamos dormido lo suficiente para recobrar energía para cualquier evento que se presentara, y después de haber hecho el amor una y otra vez, energía era lo último que teníamos.

—Me encantaría quedarme toda la vida así contigo, pero los chicos deben venir en camino y no me agrada la idea de que te vean así, porque sólo yo tengo el derecho de hacerlo—Afirmé, sólo tenía puesto su ropa interior y mi camisa. Ella sonrió con burla y se puso a horcadas sobre mí. 

—Bueno, pues también te tienes que vestir tú celosito, tampoco creo que quieras que te vean así— Movió un poco sus caderas haciendo que un pequeño gemido saliera de mis labios a la vez que mi miembro se despertara. Ella se paró con una sonrisa victoriosa de la cama y se empezó a vestir rápidamente.

—¿No pensarás dejarme así, verdad?—Dije señalando mi evidente erección. 

—Espero que haya agua fría— Rió, ella sabía perfectamente que no había agua ya que al ser una llegada de emergencia no había nada de servicios. 

—Eres malvada, pero espera a que volvamos a estar solos— Le advertí y me vestí rápidamente aun con aquel dolor en mi entre pierna. Justo cuando terminamos de alistarnos, tocaron la puerta.

—Deben ser ellos—Dije casi en susurro, ella sonrió y abrió la puerta rápidamente, tomé una gran bocada de aire y me volteé. Por desgracia no eran mis hermanos, ni Demi. Era Daniel y tenía a ________ del cuello. ¿Cómo nos había encontrado? Mi rosto palideció.

— Suéltala— Gruñí, pero lo único que recibí fue un carcajada de él.

—¿Cómo crees que la soltaría, vampirito tonto?— Rió de nuevo. —Por fin será mía y podré hacer lo que quiera con ella—Olió su cabello, ella y yo hicimos una mueca de asco, pero por alguna razón su rostro no mostraba miedo, estaba relajada y no lo entendía. 
Pronto pude ver que mis hermanos y Demi estaban cerca, pero no hacían ningún ruido para no ser descubiertos, eso me relajo un poco, pero no del todo, sabía perfectamente que un vampiro como él no estaría solo, Demi me hizo un seña diciendo que todo estaría bien, cerré dos veces mi ojos, aquella seña indicaba que tuvieran mucho cuidado. 

—Déjala en paz, ella no pertenece a este mundo— No me acercaba por temor a que la hiriera. 

—Claro que pertenece, desde el día que nació. No preocupes. no sufrirá mucho, creo que al contrario, disfrutará...hasta podría considerar convertirla en mi vampiresa— Eso me lleno de furia, miedo, tristeza, asco, rabia, un poco de todo, no podía dejar que el pusiera más sus manos en ella.

—No lo harás. —Sonreí con un poco de satisfacción al ver que algo lo atravesaba, pero sin lastimar a ____. Ella se soltó rápidamente de sus brazos y corría hacía mí. Pronto aparecieron Nick y Demi, habían sido ellos quienes le atravesaron una rama en la espalda a Daniel.

—Kevin y Mikey se están encargando de algunos otros, vamos rápido, no tenemos tanto tiempo antes de que despierte— Ellos tenían razón. Él, por ser de los vampiros creadores no podía morir de esa forma, como nosotros. Ah! Por cierto, Mikey también era vampiro, por eso Danielle nos entendía bien. 

—Bien, vamos—Entrelace mi mano con la de ___ y ambos empezamos a escapar de aquel lugar, no fue muy difícil pues conocía un atajo rápido que nos llevaría justo a los autos. Allí nos juntamos con Kevin y Mikey. Tuvimos que ir a nuestra casa, por ahora ahí estaríamos un poco seguros para idear un plan.

—¿Qué haremos?—Preguntó ____ un poco insegura, ya estábamos en casa, no había dicho ni una sola palabra además de un "estoy bien" en el auto.

—Tú no harás nada cariño, sólo estar a salvo que es lo único que me importa—No le gustó mucho mi comentario, frunció el ceño e hizo como si aquel comentario no hubiera salido de mis labios.

Sonó el timbre, por experiencia fuimos todos a abrir esta vez, era Daniel, totalmente bien. 

—¿Qué rayos haces aquí? Te dije que la dejes en paz, ella no se irá contigo—Dije furioso.

—Vine a hacer un trato, no vine con nadie y no les haré daño—Dijo con total serenidad. 

—¿Por qué deberíamos creerte?—Preguntó ____ con total serenidad como él.

—Soy un hombre de palabra y se las doy—Afirmó seguro.

—Bien, habla. Pero ni creas que pasarás—___ estaba tan segura de sus palabras, que temía lo que podía pasar por su cabeza, sé que no es nada bueno.

—Si, sé que no confían en mí lo suficiente como para permitirme pasar a la casa, lo entiendo. Pero necesito hablar a solas con ____, solo ella y yo sin ninguna presión—

—¿Estás loco o qué? En realidad crees que te dejaremos solo con ella teniendo en cuenta que tienes malas intensiones con ella?—Gruñí furioso y a la vez con un toque de miedo.

—¿Cómo sé que no me harás nada si nos dejan a solas.? ¿Cómo podré confiar además de tu palabra?—Espetó ___ tan fría y calculadora que me dejo frío, sé que no sólo a mí, por juzgar las expresiones de los demás,, excepto Daniel, estaban igual que yo.

—Bien. Son vampiros y nos podría vigilar perfectamente desde aquí. Como dije soy un hombre que respeta el valor de la palabra, estoy aquí para hacer un trato y así será—

—Bien. Vamos—___ dio un paso adelante y yo la tomé del brazo horrorizado. ¿Cómo podía ir con él? 

—Todo estará bien Joseph—Me afirmó y me advirtió con los ojos que la dejará ir.Solté poco a poco su brazo y ella caminó con él. Se alejaron hacía el pequeño parque que había adelante de la casa, estaban alejados, pero no lo suficiente para que no pudiéramos vigilar. Volteé y miré a todos con temor, un temor que jamás habían aflorado mis ojos.

—Todo estará bien Joe, lo único que podemos hacer ahora es confiar y vigilar—Me dijo Kevin mostrándome su apoyo seguido por Nick, Demi y Mikey.

—Joe, ____ es inteligente y sé que tal vez hagan un buen trato. Sabes que no tenemos más opción, él ha sido más inteligente que nosotros y cualquier paso en vano que hagamos podemos caer y las consecuencias podrían ser terribles—Me dijo Demi...y lo peor era que tenía razón y lo sabía, sólo que trataba de negarme eso a mí mismo. 

—Confiaré en ella—Fue todo lo que pude pronunciar para después tener mi mirada fija en ellos. 

~____~

—Te escucho—Espeté seria. No podía mostrarme débil ahora.

—Si que tienes carácter pequeña—Rió el muy cínico.

—Puede ser...y agradecería que no me llames pequeña, soy _____ y así es como me debes decir— "Pequeña" así solía decirme Ian, Joe lo hacía en ocasiones, pero prefería llamarme princesa. 

—Como quieras ____. Como sea, tú sabes muy bien que cualquier paso que hagan podría ser mortal para ustedes, siempre voy a un paso adelante de todos, pero también debo aceptar que no me han dejado las cosas fáciles y eso empieza a frustrarme. así que quiero hacer un trato— Sí, él tenía razón, él era más inteligente que nosotros, pero no pude evitar que un poco de satisfacción creciera en mí al saber que lo teníamos en un pequeño aprieto, aunque él no lo dijera, sabía que lo estábamos por alcanzar y necesitaba hacer un acuerdo para que eso no pasara.

—Te escucho—

—Primero que todo, quiero que dejes a Joe— ¿QUÉ?? Estaba loco si creía que eso iba a pasar.

—Estás loco ¿verdad?—Dije incrédula y con un poco de furia en mi voz.

—Es por su bien. Él trato será que todos tus seres queridos estarán bien y yo los deje en paz, siempre y cuando tu relación con Joe termine y me des un poco de tu sangre— Lo mire furiosa. No podía ser cierto.

—Por si no te diste cuenta, ellos se saben cuidar muy bien, y el que tú desaparezcas de nuestras vidas no creo que sea tan difícil—

—¿Segura? También tus queridos amiguitos de _____, Jake y Taylor?? También tus estúpidos padres? Toda la familia Jonas? Crees realmente que no podría hacer fácilmente que alguien entre en la habitación de cualquiera de tus vampiritos y ponerle una estaca en el corazón? En especial a tu noviecito.—Me miró con una sonrisa victoriosa, y yo sentí una punzada de dolor en el pecho. Él tenía el poder de lastimar a cualquiera, y no podría perdonarme que algo le pasará a Jake o a Taylor, hasta a mis padres, y en especial a la familia Jonas. No podría con ello. —Mira si te sirve de consuelo, haré que me des tus respuesta en 2 días, serán lo suficiente para que lo pienses bien—Dicho esto se esfumó. Yo quedé petrificada por un momento y después corrí hacía la casa, donde todos me miraban esperando que dijera algo, pero fue en vano, fui directo a mi habitación y encerrarme allí donde nadie pudiera ver mi dilema ahora, donde podría pensar mi decisión si presión alguna....sería lo más difícil que haría en mi vida, además de ver morir a mi hermano y enterrarlo.